El origen del restaurante


Restaurant

El primer restaurante, en el sentido moderno, del que se tenga noticia abrió sus puertas en París en 1765, cuando un mesonero apellidado Boulanger abrió una casa de comidas y colocó un letrero en el que se leía (en latín vulgar):

VENITE AD ME OMNES QUI STOMACHO LABORATIS ET EGO RESTAURABO VOS.

(Venid a mi casa hombres de estómago cansado y yo os restauraré)

La frase tuvo tanto éxito que desde entonces las casas de comidas pasaron a llamarse «restaurantes». Y casualmente, en Francia, las pastelerías se llaman «Boulangeries».

El restaurante más antiguo que todavía está en actividad es Casa Botín de Madrid, fundado en 1725.

De: culturizando.com

¿Son los hombres más tajantes que las mujeres en sus respuestas?


En cierto modo sí. A la hora de hacer juicios de valor y tomar decisiones, los hombres tienden a ver las cosas «blancas o negras», mientras las mujeres «distinguen más matices de grises», según demuestra un reciente estudio de la Universidad de Warwick (Reino Unido) publicado en la revista Archives of Sexual Behaviour.
En un experimento con 113 personas a las que se pidió categorizar 50 objetos, Zachary Estes y sus colegas observaron que mientras ellos tendían a clasificar de forma absoluta los objetos en una categoría («El tomate es una fruta» o «El tomate no es una fruta»), una de cada cuatro mujeres encuestadas optaba por asignar a los objetos una categoría parcial («El tomate puede ser considerado en cierto modo una fruta»). «Esto no significa que un método sea intrínsecamente mejor que otro» aclara Estes.

De: Muyinteresante.es

¿Por qué circulan por la izquierda?


La costumbre de circular por la izquierda la impuso en todos os territorios del imperio romano Julio Cesar como norma para avanzar por las calzadas. De esta forma, los conductores de carros tenían la mano derecha libre para empuñar un arma y defenderse de un hipotético enemigo que avanzara hasta ellos. Cuando Napoleón, aspirante a emperador, gobernó sobre media Europa (sin incluir las Islas Británicas), impuso de forma arbitraria la costumbre de circular por la derecha. Como al actual Reino Unido no le afectaban las reglas napoleónicas, allí han seguido utilizando la norma romana.

El secreto de la “Bella Durmiente”


la-bella-durmiente-flat Para parecer atractivo y saludable lo mejor es dormir bien por la noche, según sugiere un estudio del Instituto Karolinska en Estocolmo (Suecia) que se publica en el número especial de Navidad de la revista British Medical Journal. Es la primera vez que un estudio científico demuestra que dormir bien contribuye a la belleza.

En el estudio, dirigido por John Axelsson y bautizado como ‘Bella Durmiente’, participaron 23 personas de entre 18 y 31 años que fueron fotografiadas entre las 2 y las 3 de la madrugada en dos ocasiones, una vez después de un sueño normal y otra tras mantenerse despiertos sin dormir. No se les permitió beber alcohol durante los dos días anteriores al experimento, y los fumadores fueron excluidos del mismo.
Las fotografías fueron tomas en una habitación bien iluminada y la distancia hasta la cámara era fija. Durante ambas sesiones fotográficas los participantes no utilizaron maquillaje, tenían el pelo suelto o en una cola si lo tenían largo y pasaron por procedimientos de lavado y afeitado similares. Se les pidió que mantuvieran una expresión facial neutra y relajada para ambas fotos.

Después, 65 observadores que no sabían si los sujetos habían o no dormido calificaron las fotografías en función de su atractivo y valoraron si los individuos parecían sanos o no, y cansados o no cansados. Los observadores juzgaron las caras de los participantes que no habían dormido como menos saludables, menos atractivas y más cansadas.
Los autores creen que esta investigación es importante en la actual sociedad, dado que el número de personas que sufren trastornos del sueño está en aumento.

De: muyinteresante.es

La gloria de inventar el espeto en Málaga


espetos

 

En este mes de julio se ha cumplido el 125 aniversario de la apertura del  merendero La Gran Parada. Su propietario, Miguel  Martínez Soler, fue el primer malagueño en asar el  pescado ensartado en una caña. Un famoso personaje  que sirvió de comer al mismísimo Alfonso  XII.

Unas cuantas sardinas  frescas, una pizca de sal y el punto justo en el  fuego; poco más. Para hacer un buen espeto no hace  falta mucho. Eso sí, no es tan fácil como parece:  hay ciertos trucos.Aunque ahora sea difícil  divisar una playa de Málaga en la que no se  preparen estos típicos manjares, lo cierto es que  antes esto no era así. Desde luego, no es nada  moderno. Se trata de la forma tradicional en la  que la gente del mar asaba este pescado.

La sardina constituía una alternativa  nutritiva a la par que barata para las gentes  humildes del lugar.En aquella Málaga de finales de  siglo XIX, El Palo era un pueblo de pescadores que  estaba en pleno desarrollo. La llegada del tranvía  y del tren a la zona también trajo consigo a gran  parte de los ciudadanos que acudían a su playa  para pasar su jornada de descanso.

En 1882, Miguel Martínez Soler creó un  merendero: la Gran Parada. Un lugar de paso, un  chiringuito emblemático de la ciudad al que  acudirían gran cantidad de malagueños. Entre  ellos, algunas celebridades del momento como Anita  Delgado (que se convertiría después en maharajaní  de Kapurtala). El establecimiento poseía un  ambiente un tanto bohemio que atraía a gente del  mundo del baile, del toreo y de la farándula. 

Este rincón también podía presumir de haber  recibido, el 21 enero de 1885, la visita de su  majestad el rey Alfonso XII, que venía de  comprobar ‘in situ’ los destrozos que un  devastador terremoto había producido en la comarca  de la Axarquía. Fernando Rueda, profesor de  Historia, describe así el momento:

«Cuando Miguel  le ofreció uno de sus famosos espetos, el rey  ‘atacó’ el plato con cuchillo y tenedor. En aquel  momento él se adelantó y dijo: Majestad, asin no,  con los deos».

Rápidamente ‘Migué el de las  sardinas’ cosechó una gran popularidad.

Su fama fue enorme en la ciudad, hasta llegó  a aparecer en algunas publicaciones.Reconocido  como el ‘padre’ de los espeteros, Miguel inició  toda una saga de ‘amoragaores’ muy conocidos.  Detrás de él vinieron José Segovia, ‘El  pantalones’; Gregorio ‘El cojo’; Miguel ‘El funa’;  Cayetano Vargas ‘El chote’; Miguelillo ‘El  chirrín-chirrán’…Todos ellos extendieron pronto  la moda de la sardina en el palo.

Proliferaron nuevos chiringuitos en la zona:  Cazorla, El traganúo… la mayoría no  sobrevivieron a la mitad de siglo. La Gran Parada  tampoco. Sin embargo, la fama de Migué sigue viva.  Y, como no, sus espetos. Curiosamente, su sobrino  (Perico Martínez Román) también abrió su  particular restaurante que, aún hoy, sigue  abierto. ¿Quién no conoce ‘Casa Pedro’?