“¡¡¡Relaciones sexuales ilegales causan terremotos!!!”


 

Kazem-Seddighi

Podría sonar como una barbaridad para algunos; pero fueron las declaraciones hechas por el ayatolá Kazem Sedighi el pasado viernes en el Teherán, y que fueron citadas más tarde por el diario iraní Aftab:

«Las catástrofes naturales son el resultado de nuestro propio comportamiento», declaró Sedighi. «Muchas mujeres mal vestidas corrompen a los jóvenes, y el aumento de relaciones sexuales ilícitas hace crecer el número de terremotos».

Muchos líderes religiosos buscan en el comportamiento del hombre la respuesta a las catástrofes naturales que tanto nos han azotado a lo largo y ancho del Planeta. El tele predicador Pat Robertson, por ejemplo, culpó del terrible terremoto en Haití la práctica del Vudú por parte de los haitianos.

En el caso de este ayatolá asegura que no el cumplimiento de las reglas del Islam es lo que provoca que la naturaleza se revele de esta manera. «No tenemos otra opción que conformarnos a las reglas del Islam», afirmó el ayatolá Sedighi, recordando las recientes declaraciones del presidente Mahmud Ahmadinejad, que había advertido contra los riesgos de un terremoto en Teherán, publicó la agencia de noticias AFP.

Sedighi también afirmó que «se necesita un esfuerzo colectivo» para solucionar los problemas de la sociedad provocados por «el aumento de la edad del matrimonio y por el número de divorcios».

De: Aol Latino Noticias

Paganini


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Una noche, el escenario de un auditorio repleto de admiradores estaba preparado para recibirlo.

La orquesta entró y fue aplaudida y el director ovacionado.

Pero cuando la figura de Paganini surgió triunfante, el público se llenó de emoción en una tormenta de aplausos y gritos que pasó en un solo instante al silencio total, cuando Paganini colocó su violín en el hombro.

Blancas y negras, fusas y semifusas, corcheas, semicorcheas y redondas parecían tener alas y volar con los impresionantes sonidos de su violín Cañón como él mismo le llamaba… El público estaba encantado…

De repente, un extraño sonido interrumpió el ensueño de todos los asistentes.

La primera cuerda del violín de Paganini se rompió…

El director paró por un instante y el público contuvo la respiración…

Pero Paganini no paró… Continuó extrayendo sonidos brillantes de su violín.

El director y la orquesta, admirados, continuaron tocando…

El público se calmó y luego otro sonido perturbador distrajo la atención de los asistentes, la segunda cuerda se rompió y Paganini continúo como si nada hubiera ocurrido, olvidando las dificultades y consiguiendo de su violín sonidos maravillosos e imposibles.

Todos los asistentes estaban impresionados por el virtuosismo de Paganini, totalmente atraídos por su música…

De pronto se escuchó un ¡OHHH! que retumbó por toda la sala.

Insólitamente la tercera cuerda del violín de Paganini se rompió.

Y Paganini como si fuera un contorsionista musical, produjo todos los sonidos posibles con la única cuerda, la cuarta cuerda de su violín Cañón. Ninguna nota fue dejada de tocar hasta el final cuando el público gritó con entusiasmo «Bravo», los aplausos retumbaron en el lugar lleno de júbilo ahora pasando del silencio a la euforia, habían presenciado algo único e irrepetible.

Paganini alcanzó la gloria y sus obras y su nombre corren a través del tiempo.

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